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Edurne
Uriarte: «La sociedad fue débil ante ETA»
La
presidenta de Fundación para la Libertad acaba de presentar su libro
"Cobardes y rebeldes" (Temas de Hoy) y dice que los cobardes
son una parte considerable de la sociedad vasca, que los rebeldes son
los que dicen en voz alta su protesta contra ETA, que el Estado fue
débil ante el terrorismo hasta bien entrados los años 90.
«Cobardes
y rebeldes». ¿Quiénes son los cobardes? -Una parte más grande de lo
que quisiéramos de la sociedad vasca.
-¿Quiénes son los rebeldes?
-Los que dicen en alto su protesta contra ETA sin
preocuparse de sus consecuencias. Son cada vez más.
-Subtítulo: «Por qué
pervive el terrorismo». Dígamelo usted.
-Pervive cuando el Estado es débil y la sociedad es débil
y no se enfrenta al terrorismo. ETA pervive porque la sociedad fue débil.
Tenemos una parte grande de la culpa. Tendemos a responsabilizar al
Estado y poco a nosotros mismos.
-¿El Estado es débil?
-Lo fue hasta bien entrados los años 90. La puerta
abierta a la negociación confirió seguridad y cierta legitimidad a los
terroristas.
-Iñaki Gabilondo se enfada
cuando se asocia nacionalismo vasco y terrorismo...
-Desgraciadamente, tenemos que hacer esa asociación.
El terrorismo es nacionalista. Y los partidos nacionalistas PNV y EA,
ahora protegen al brazo político del terrorismo.
Transformación
profunda
-¿Podrá
haber un día entendimiento entre nacionalistas y no nacionalistas?
-Quiero pensar que lo habrá, pero para eso es
necesaria una transformación profunda del nacionalismo vasco, una
evolución que no se ha producido.
-O sea, que son los
nacionalistas los que tienen que ceder...
-Sí, claro. El nacionalismo no ha evolucionado: se
quedó en el franquismo.
-¿El País Vasco necesita un
Gandhi, como ha dicho alguien?
-No es un concepto que me guste. Inspira a una parte
del pacifismo, pero no es el tipo de pacifismo en el que yo creo.
Necesitamos un movimiento de resistencia activo.
-Eso suena muy bien, pero...
-El terrorismo no se combate con pacifismo pasivo.
Tiene que ser activo. Al asesino no se le combate con los brazos
cruzados.
-¿Y con los brazos abiertos?
-Tampoco.
-Resume en su libro las
posiciones de los españoles ante el terrorismo de ETA con cinco
palabras. Una: fanatismo.
-Corresponde a los que apoyan directamente al
terrorismo: Batasuna. Llegaron a tener un 20 por ciento de fanáticos.
-Dos: comprensión.
-Fue abundante hacia ETA en España hasta bien
entrados años 80.
-Tres: indiferencia.
-Algo común a muchos españoles. Yo me incluyo. No
llegamos a sentir el problema como propio. La indiferencia ha descendido
ahora, pero fue importante hasta los 90. Ya sabe: siempre asesinan a
otros.
-Cuatro: cobardía.
-La cobardía es un rasgo común de las sociedades con
terrorismo. El miedo da lugar al silencio, a la huida, al síndrome de
Estocolmo, a la búsqueda de pactos y arreglos con los terroristas...
-Cinco: rebeldía.
-Nos gustaría que fuera generalizada. Es una actitud
limitada en la ciudadanía. Hay poca rebeldía. Buscamos la rebeldía
cotidiana: hablar claro, alto, sin miedo.
-Su libro cuestiona la
ambigua postura de la sociedad frente a la violencia, en definitiva.
-Es así. Teóricamente rechazamos el terrorismo y sin
embargo, en la práctica, una buena parte de la sociedad admite pactos,
componendas, con tal de que desaparezca la amenaza. La ambigüedad lleva
al entreguismo, a ceder en principios fundamentales.
-Hay gente que dice: que les
den de una vez lo que piden y que nos dejen en paz...
-Frase terrible. Delata la ambigüedad de la que hablábamos,
cobardía...
-¿Qué se esconde detrás
del Plan Ibarreche?
-El deseo de mantener siempre el poder en manos
nacionalistas.
No sé si eso lo habrá inspirado también Herrero de
Miñón...
La Razón. 14 de Noviembre de 2.003
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