Está visto que los radicales de izquierdas saben muchísima más historia de España que los miembros de la Real Academia de la Historia, y cuando estos no publican o dicen lo que ellos quieren -como son todas las mentiras sobre Francisco Franco y su Régimen que ellos vomitan-, lo arreglan con la censura por medio de denuncias en los Tribunales y el acoso del historiador no adoctrinado. ¿Desde cuándo la historia se decide en los Tribunales? Una muestra más del talante de estos radicales.









