ZAPATERO DESPRECIA A MÁS DE TRES MILLONES DE ESPAÑOLES

 

Decepcionados. Así se quedaron los representantes de padres católicos y otras organizaciones que suscribieron los tres millones de firmas recogidas a favor de la asignatura de Religión tras acudir a Moncloa sin conseguir ser recibidos por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. El verdadero destinatario de las firmas envió en su nombre a su jefe de Gabinete y a una asesora de Educación, por lo que los promotores de la iniciativa decidieron llevarlas al Congreso de los Diputados, donde fueron recibidos por la cúpula del PP, que se sumó a la campaña con su rúbrica.

APOYOS POPULARES. Los responsables de la campaña, a las puertas del Congreso. / EFE
A las 12 del mediodía del día 10 de Febrero, el jefe de Gabinete de Zapatero, José Enrique Serrano, y la asesora de Educación, María Fe Santiago, salían a recibir a los representantes de los padres católicos de Concapa y otras organizaciones que se adhirieron al particular «periplo» por Madrid de los tres millones de firmas en favor de una asignatura de Religión evaluable y computable.

Pero el destinatario de las rúbricas no era otro que el propio presidente del Gobierno, que a esa hora asistía en el Congreso al acto en memoria del 11-M y, media hora más tarde, tenía que acudir a la Conferencia Internacional sobre Democracia, Terrorismo y Seguridad.

Concapa ya había anunciado que, si no era posible entregárselas personalmente, renunciarían a dejarlas en Moncloa y las llevarían al Congreso de los Diputados. Allí recalaron, después de que el presidente de la Confederación de Padres Católicos, Luis Carbonel, denunciara la «falta de sensibilidad» del jefe del Ejecutivo y lamentara que no encontrara ni un instante en su agenda para reunirse con ellos, de forma que parecía importarle más los asuntos externos que los que preocupan en nuestro país.
   
Libertad. «No es un tema de religión sí o no, es un tema de libertad. Pedimos el derecho de los padres a exigir que los hijos se eduquen de acuerdo a sus criterios y no con los del Gobierno de turno», precisó.

El presidente de Concapa acudió a Moncloa acompañado por representantes de las asociaciones que han respaldado la campaña de firmas: Fapace, CECE, FSIE, USO, CODE, CES, Apprece, Profam, el Foro Español de la Familia y la Plataforma para la Defensa de la Enseñanza de Religión.

La comitiva se desplazó desde la residencia del Gobierno hasta el Congreso de los Diputados, donde fue recibida por el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy; el secretario general del partido, Ángel Acebes; el portavoz en el Congreso, Eduardo Zaplana; la secretaria ejecutiva de Política Social del PP, Ana Pastor; la secretaria de Educación, Sandra Moneo, y el portavoz parlamentario en esta materia, Eugenio Nasarre. Después de que todos ellos se sumaran a la campaña con su firma, Acebes aplaudió el «extraordinario trabajo» realizado por estas organizaciones y les prestó su apoyo y colaboración, informa Servimedia.

El secretario general del PP calificó de «desprecio absolutamente intolerable» que ni el jefe del Gobierno, ni la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, ni la ministra de Educación, María Jesús San Segundo, les hayan recibido.

Ana Pastor señaló, por su parte, que el presidente del Gobierno, que suele hacer gala de su «buen talante», debería hablar con las organizaciones educativas. El PP confió en que el anteproyecto de ley de reforma de la educación que tiene previsto presentar el Ejecutivo recoja la voluntad de la ciudadanía expresada en los más de tres millones de firmas presentadas en el Congreso.

El Ministerio de Educación recuerda que el Gobierno garantiza el derecho de los padres a que sus hijos reciban la enseñanza de Religión, con una asignatura de oferta obligatoria y elección voluntaria, evaluable pero no computable.

Las organizaciones que promueven la campaña «Por una sociedad laica, la religión fuera de la escuela» –entre ellas Ceapa, Sindicato de Estudiantes, STE’s e IU– consideraron muy grave que la presidencia del Gobierno, «además de tranquilizar permanentemente a la jerarquía católica, asegurándole sus excluyentes e inconstitucionales privilegios», pretenda legitimar unas firmas que «carecen de declaración jurada ante notario y son, por tanto, fraudulentas».

Estas organizaciones exigieron al Gobierno que apoye la decisión del Consejo Escolar del Estado en su petición de retirada de la asignatura del horario lectivo y en su denuncia de los Acuerdos con el Vaticano, que «violan derechos fundamentales».

® La Razón. 11 de Marzo de 2.005.-

© Generalísimo Francisco Franco. 12 de Marzo de 2.005.-

 


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