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Actualizada: 26 de Noviembre de 2012.    

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 Durante la Misa por Franco en los Jerónimos no se le mencionó en ningún momento


 Una Misa por Franco, pero sin Franco

El sábado día 24 de noviembre a las 20 horas la Fundación Nacional Francisco Franco, organizó una Santa Misa por el alma de Francisco Franco Bahamonde, anterior Jefe del Estado español. (como se verá en las fotografías)

En la iglesia de San Jerónimo el Real de Madrid, repleta de españoles que se congregaban en torno al Altar de Jesucristo para rezar y dar gracias a Dios por la vida de nuestro Generalísimo, el párroco de la Iglesia presidió la Santa Misa, con la presencia de Doña Carmen Franco -hija del Caudillo- y algunos de sus hijos y nietos, como de don José Utrera Molina -ministro Secretario Nacional del Movimiento-, miembros de la FNFF y otras personalidades civiles y militares.

Homilía

El párroco comenzaba la Santa Misa de la fiesta de Cristo Rey del Universo, sin dar a conocer por quién se aplicaba el sacrificio del altar, posteriormente después de las lecturas, bajando a los pies del presbiterio, pronunció la homilía: 

"... la condición de Jesucristo como Hijo de Dios, de su misión de predicar, orar, manifestar el amor del Padre, en medio de una sociedad difícil, sin apoyo social de ningún grupo, pero que comienza a decir: "El Reino de Dios está cerca, está dentro de vosotros", rompiendo esquemas. No está el hombre al servicio de la ley, sino la ley al servicio del hombre. Jesús nos dice cosas tan escandalosas como estas: no podéis servir al dinero, tenéis que perdonar siempre "hasta setenta veces siete", y tienes que vencer el mal con la abundancia de bien. Terminando crucificado, pero fue una muerte eficaz. La eficacia está en la generosidad con que Jesús entregó su vida. Todos los que estamos aquí tenemos el valor de la vida, y como muchos de nuestros amigos, hermanos y de los mejores de los nuestros murieron gritando "Viva Cristo Rey", porque creían que el Reinado de Dios tenía que ser el Reinado de Cristo, el del amor, el del perdón, ... y porque creyeron en ello, murieron con la esperanza de pertenecer a ese Reino, dejándonos una herencia, un patrimonio espiritual que no podemos perder, olvidar, avergonzarnos de ello, venciendo el mal con la abundancia de bien.

Nuestra bendita España está pasando un momento de crisis muy mala, mala la crisis económica, peor la crisis de valores, que buena parte de esa crisis la tenemos los cristianos que no somos "la luz del mundo ni la sal de la tierra" y tenemos actualmente nuestro momento de gracia, como lo tuvieron los mejores de los nuestros hace muchos años, para crear un mundo nuevo y dar la vida por una causa, por unos valores, todo ello con esperanza. La esperanza es un deseo de tener un bien que no tengo y que confío en alcanzar, porque tengo fundamento en poder alcanzar. Dios está de nuestra parte, cierto que hay que pasar por la soledad de la Cruz, pero no hay otra forma de redimir al mundo, el pecado, trasformar el mundo sino por la Cruz, aparentemente Jesús fue un fracasado. Pero El desde la Cruz gritó "Padre perdónales porque no saben lo que hacen", el perdón nos engrandece; terminó con un ofrecimiento: "Padre a tus manos encomiendo mi espíritu" muriendo por fidelidad al Padre, y el Padre no le abandonó.

Recordar nuestra historia, capaces de conquistar todo un continente, evangelizarlo y educarlo, con todas sus miserias, pero con todas sus grandezas. Ese fue el ejemplo de Cristo y ese es nuestro ejemplo, vivir en la esperanza, que es una pasión por el bien, la verdad, la justicia, desde nuestra situación, en este mundo que nos ha tocado vivir, con las armas del amor, la justicia, la verdad y la esperanza.

Reafirmar nuestros valores, es el mejor servicio que podemos prestar a nuestra sociedad, sociedad sin valores ..."

Después de la alzada -es decir, una vez finalizada la consagración- el organista interpretó el Himno Nacional, para rendir honores al Santísimo Sacramento, presente en el altar.

Indignación por no hacer mención en ningún momento a Franco

En ningún momento de la Santa Misa se mencionó el nombre de Francisco Franco, ni al comienzo, ni en la homilía, ni en las preces, ni en el momento de los difuntos, lo que para algunas personas, provocó que salieran antes de terminar la Santa Misa, indignados diciendo en voz alta, "esto es un fraude". Indignación que se manifestó por algunas personas, al terminar la Santa Misa y un poco antes de rezar la Salve a la Virgen, dónde algunos gritaron: "Franco, Franco, Franco", una vez terminado el rezo de la oración a la Virgen, el párroco saludó a la familia del Generalísimo dándoles la mano, pero al llegar a Francis uno de los hijos de Doña Carmen, cruzado de brazos rechazó el saludo del párroco, no dándole la mano, el cual sorprendido, ante la negativa del nieto del Caudillo a saludarle, le pidió explicaciones. También algunos de los presentes desconcertados e indignados rodearon al párroco, reprochándole su silencio y manifestando que era un cobarde y acomplejado al no mencionar el nombre de Franco en ningún momento de la Santa Misa.

Despedida

La familia de Franco fue arropada por los presentes al finalizar la Santa Misa, muchos de ellos saludaron con cariño a Doña Carmen y a sus hijos; fuera de la Iglesia, la multitud congregada hizo un pasillo para que saliera Doña Carmen y su familia, ante el paso de la familia se exclamó: "¡Franco, Franco, Franco!". Finalizando con el canto del Cara al Sol.


© Generalísimo Francisco Franco. Noviembre 2.003 - 2.012. - España -

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