El sábado día 24 de noviembre a las 20
horas la Fundación Nacional Francisco Franco, organizó una Santa
Misa por el alma de Francisco Franco Bahamonde, anterior Jefe del
Estado español. (como
se verá en las fotografías)
En la iglesia de San Jerónimo el Real
de Madrid, repleta de españoles que se congregaban en torno al Altar
de Jesucristo para rezar y dar gracias a Dios por la vida de nuestro
Generalísimo, el párroco de la Iglesia presidió la Santa Misa, con
la presencia de Doña Carmen Franco -hija del Caudillo- y algunos de
sus hijos y nietos, como de don José Utrera Molina -ministro
Secretario Nacional del Movimiento-, miembros de la FNFF y otras
personalidades civiles y militares.
Homilía
El párroco comenzaba la Santa Misa de
la fiesta de Cristo Rey del Universo, sin dar a conocer por quién se
aplicaba el sacrificio del altar, posteriormente después de las
lecturas, bajando a los pies del presbiterio, pronunció la homilía:
"... la condición de Jesucristo como
Hijo de Dios, de su misión de predicar, orar, manifestar el amor del
Padre, en medio de una sociedad difícil, sin apoyo social de ningún
grupo, pero que comienza a decir: "El Reino de Dios está cerca, está
dentro de vosotros", rompiendo esquemas. No está el hombre al
servicio de la ley, sino la ley al servicio del hombre. Jesús nos
dice cosas tan escandalosas como estas: no podéis servir al dinero,
tenéis que perdonar siempre "hasta setenta veces siete", y tienes
que vencer el mal con la abundancia de bien. Terminando crucificado,
pero fue una muerte eficaz. La eficacia está en la generosidad con
que Jesús entregó su vida. Todos los que estamos aquí tenemos el
valor de la vida, y como muchos de nuestros amigos, hermanos y de
los mejores de los nuestros murieron gritando "Viva Cristo Rey",
porque creían que el Reinado de Dios tenía que ser el Reinado de
Cristo, el del amor, el del perdón, ... y porque creyeron en ello,
murieron con la esperanza de pertenecer a ese Reino, dejándonos una
herencia, un patrimonio espiritual que no podemos perder, olvidar,
avergonzarnos de ello, venciendo el mal con la abundancia de bien.
Nuestra bendita España está pasando un
momento de crisis muy mala, mala la crisis económica, peor la crisis
de valores, que buena parte de esa crisis la tenemos los cristianos
que no somos "la luz del mundo ni la sal de la tierra" y tenemos
actualmente nuestro momento de gracia, como lo tuvieron los mejores
de los nuestros hace muchos años, para crear un mundo nuevo y dar la
vida por una causa, por unos valores, todo ello con esperanza. La
esperanza es un deseo de tener un bien que no tengo y que confío en
alcanzar, porque tengo fundamento en poder alcanzar. Dios está de
nuestra parte, cierto que hay que pasar por la soledad de la Cruz,
pero no hay otra forma de redimir al mundo, el pecado, trasformar el
mundo sino por la Cruz, aparentemente Jesús fue un fracasado. Pero
El desde la Cruz gritó "Padre perdónales porque no saben lo que
hacen", el perdón nos engrandece; terminó con un ofrecimiento:
"Padre a tus manos encomiendo mi espíritu" muriendo por fidelidad al
Padre, y el Padre no le abandonó.
Recordar nuestra historia, capaces de
conquistar todo un continente, evangelizarlo y educarlo, con todas
sus miserias, pero con todas sus grandezas. Ese fue el ejemplo de
Cristo y ese es nuestro ejemplo, vivir en la esperanza, que es una
pasión por el bien, la verdad, la justicia, desde nuestra situación,
en este mundo que nos ha tocado vivir, con las armas del amor, la
justicia, la verdad y la esperanza.
Reafirmar nuestros valores, es el
mejor servicio que podemos prestar a nuestra sociedad, sociedad sin
valores ..."
Después de la alzada -es decir, una
vez finalizada la consagración- el organista interpretó el Himno
Nacional, para rendir honores al Santísimo Sacramento, presente en
el altar.
Indignación por no hacer mención en
ningún momento a Franco
En ningún momento de la Santa Misa se
mencionó el nombre de Francisco Franco, ni al comienzo, ni en la
homilía, ni en las preces, ni en el momento de los difuntos, lo que
para algunas personas, provocó que salieran antes de terminar la
Santa Misa, indignados diciendo en voz alta, "esto es un fraude".
Indignación que se manifestó por algunas personas, al terminar la
Santa Misa y un poco antes de rezar la Salve a la Virgen, dónde
algunos gritaron: "Franco, Franco, Franco", una vez terminado el
rezo de la oración a la Virgen, el párroco saludó a la familia del
Generalísimo dándoles la mano, pero al llegar a Francis uno de los
hijos de Doña Carmen, cruzado de brazos rechazó el saludo del
párroco, no dándole la
mano, el cual sorprendido, ante la negativa del nieto del
Caudillo a saludarle, le pidió explicaciones. También algunos de los
presentes desconcertados e indignados rodearon al párroco,
reprochándole su silencio y manifestando que era un cobarde y
acomplejado al no mencionar el nombre de Franco en ningún momento de
la Santa Misa.
Despedida
La familia de Franco fue arropada por
los presentes al finalizar la Santa Misa, muchos de ellos saludaron
con cariño a Doña Carmen y a sus hijos; fuera de la Iglesia, la
multitud congregada hizo
un pasillo para que saliera Doña Carmen y su familia, ante el paso de la familia se exclamó: "¡Franco,
Franco, Franco!". Finalizando con el canto del Cara al Sol.