|
Dos
años después.
Pelayo.
|
El 11 de marzo de 2004
una serie de salvajes atentados terroristas en trenes de
cercanías acababa con la vida de 192 personas (una de
ellas, tan siquiera había nacido) y dejaba mutilaciones y
traumas psíquicos en varios cientos. Dos años después,
los sucesos más graves de nuestra reciente Historia siguen
sin ser explicados y la Opinión Pública española sigue
sin saber quién o quiénes fueron los que organizaron la
masacre.
Sabemos que algunos
miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado se dedicaron
a informar al PSOE horas antes de hacerlo a sus superiores y
por ende al Gobierno. Igualmente se sabe que miembros del
Partido Socialista mantenían estrechas relaciones con
varios de los imputados y que dos de estos eran afiliados
del partido. Se sabe que el minero que proporcionó los
explosivos vivía en el mismo callejón de Avilés en el que
ETA había robado tiempo atrás un vehículo que hizo
explotar en Santander. Se ha publicado que el trayecto que
siguieron los asesinos del 11-M coincidía con el de una
caravana de explosivos de ETA desarticulada semanas antes de
la catástrofe en los trenes. Demasiadas casualidades, demasiados interrogantes,
demasiado poco interés por investigar, demasiados muertos....
|
|
Tres días
después y, tras una campaña de manipulación informativa sin
precedentes, el PSOE de ZP ganaba las elecciones. Días después
presuntamente se suicidaban los autores de la colocación de las
bombas en los trenes llevándose por delante la vida de un miembro
de los GEO cuya sepultura era profanada pocas horas después del
entierro. A partir de entonces silencio, multitudinarias detenciones
pero ninguna explicación. Tan sólo un medio de comunicación
escrito parece dispuesto a llegar al final y comienza a sacar a la
luz todas las extrañas coincidencias que vinculan a Marruecos, a
ETA y a miembros del PSOE con los atentados.
La
participación de España en la guerra de Irak poco o nada tuvo que
ver con los atentados. Estos se habían comenzado a preparar con más
antelación, y la desarticulación de células terroristas islámicas
en España tras la oficial deserción de nuestras tropas en Irak,
viene a corroborar este punto. El PSOE supo utilizar Irak para
convencer a una Opinión Pública tremendamente sensibilizada tras
la matanza de que el gobierno de Aznar era el causante final de los
atentados.
Ceuta,
Melilla, Chafarinas, Canarias, Vélez de Gomera, la Mezquita de Córdoba,
la Alhambra, la Victoria de Covadonga, cualquier excusa es buena
para que un fanático musulmán atente en España. Asistimos a una
nueva etapa histórica en la que el Islam busca un enfrentamiento
continuo con occidente intentando así sustituir al bloque
conformado antes por la URSS y sus satélites en un continuo tira y
afloja con la sociedad occidental. Una progresía nostálgica de las
viejas dictaduras soviéticas y admiradora de las nuevas populistas
americanas mira con simpatía a los hombres bomba palestinos o iraquíes
y hasta intenta buscarles excusa, sin pensar que aquellos compartían
con estos un mismo objetivo.
INICIO
|