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Actualizada: 11 de Marzo de 2.006.  

 
 
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  11-M. Dos años después.

La perdida de España.

Antonio Iglesias.

El 11 de marzo de 2004 España sufrió un ataque bélico que trajo el luto a dos centenares de familias y a nuestra Nación el peor gobierno que el peor de nuestros enemigos podría haber deseado.

Quién perpetró el atentado del 11-M: ¿la ETA?, terrorismo del separatismo vasco, terrorismo específico y conocido, con un millar de víctimas españolas en su haber ¿Al Qaeda?, ¿Un terrorismo genérico de corte islamista, de difícil filiación, conocido fuera de nuestras fronteras pero sin antecedentes antiespañoles. ¿O una acción de hostigamiento y tanteo dentro de una estrategia de guerra concebida por una potencia enemiga?

Creo que se trata de una conjunción de estas tres propuestas: así lo pensé al principio y con el paso del tiempo, dos años después, me reafirmo en esta convicción.

Llego a ella sin más que considerar quienes han sido los principales beneficiarios del atentado: los separatismos vasco y catalán que están a punto de conseguir sus aspiraciones gracias a la aparición en escena de un siniestro personaje, Zapatero, que ha llegado al poder  – en una relación causa efecto entre atentado y cambio de gobierno-  como consecuencia del movimiento de masas y de la manipulación de los medios de comunicación en que es experta la izquierda.

Estos son los enemigos de dentro: separatistas y rojos. Y no perdamos de vista a los de fuera, así Marruecos quien aparentemente no ha obtenido unos frutos tan claros y evidentes del 11-M, pues su estrategia se caracteriza por la lentitud de movimientos y la paciencia; por ahora le basta al reino Alahuita con tener un vecino débil al norte del Estrecho, lo demás vendrá por añadidura. Le basta por ahora con que España esté gobernada por la tiranía de un traidor que ignora la idea de Nación , que negocia con los separatistas destructores de su Patria; por un depravado cuya prioridad al llegar al gobierno ha consistido en legitimar y exaltar los amancebamientos de homosexuales, aplicando de este modo una inyección de SIDA en vena a una sociedad adormecida y hedonista a la que se ha venido despojando de sus valores tradicionales.

En las primeras horas del atentado todo el mundo-empezando por Ibarreche y Otegui- atribuye su autoría a la ETA, nada sorprendente pues era la hipótesis lógica a la vista de su currículo y de la detención de terroristas de la banda, días antes del atentado, que traían explosivos a Madrid. Horas después de la matanza se trata de hacer aparecer, como sospechosos a grupos islámicos. El atentado de las Torres Gemelas de Nueva York estaba todavía próximo y la atribución genérica del atentado de Atocha a “integristas del Islam”, apoyada en el silogismo Guerra de Irak ergo represalia en Madrid constituía un sofisma que podía ser aceptado de buen grado por un sector de la opinión pública, máxime si se vislumbraba con ello la posibilidad de poner una zancadilla al Gobierno del PP que debía aparecer como el responsable de la matanza: el PSOE ya no necesitaba otros culpables. Su ascensión al poder sólo era cuestión de manipular a la masa con la habilidad del maligno Rubalcava y la potencia difusora de la SER.    

Hoy día se consolida en mí la idea de que la ETA intervino a la vista de los logros conseguidos por los separatistas que se vanaglorian de haber desestabilizado al Estado Español, y considero que ese terrorismo de corte islamista genérico de contornos difusos- y confusos- no es tal; más bien sugiere una acción alentada por otro beneficiario de la llegada a España de un gobierno débil y traidor y urdida, muy posiblemente, con elementos internos; ese beneficiario no es otro que   Marruecos. Para formular esta hipótesis de trabajo me baso en los graves acontecimientos de los últimos meses en Melilla y Ceuta y en el más lejano de la Isla de Perejil; son hechos que indican claramente una estrategia de tanteo, de prueba de la capacidad de reacción y de las fuerza de su ansiado Al Andalus. Y me baso también en la Historia:

En efecto, no sería la primera vez que España, atacada desde dentro en el Norte, debilitada en toda la  extensión de sus Reinos, sufre una invasión por el Sur.

Retrocedamos al siglo VIII.

En el año 710, en pleno declive de la monarquía visigótica tras la muerte de Vitiza, llega al trono don Rodrigo.

Por el Norte los vascos andaban con sublevaciones.

Muere Vitiza en el mes de febrero y sus hijos se ven desposeídos del trono por don Rodrigo que contaba con el apoyo del Senatus.

Los vitizanos no aceptan y encienden con ello la guerra civil en la que de momento se impone Rodrigo que arroja a sus enemigos del poder que trataban de usurpar.

“Entonces aparece en la plaza visigoda de Ceuta un misterioso personaje, tal vez godo, tal vez africano, partidario del difunto Vitiza y que ha pasado a la Historia con el nombre legendario de Conde don Julián, quien primero resistió a los islámicos pero después, obligado a capitular, sirvió como intermediario entre Táriq, jefe de los musulmanes, y los partidarios de Vitiza que deseaban llamarles a España para vengarse de Rodrigo. Las crónicas inmediatas no dejan lugar a dudas: los sarracenos, dicen, llamados por los hijos de Vitiza, invaden España. Ya la llamaban así: Spanias, Spaniam.

Ya existía España cuando estaba a punto de perderse. Las fuentes árabes más fiables confirman que uno de los hijos de Vitiza pidió auxilio a Táriq en Tánger. Táriq consultó a su jefe Muza, de quien era liberto, y éste al califa de Damasco, que aprobó la invasión pero aconsejó una exploración previa. Se encargó de ella Táriq abu Zara, que desembarcó en junio de 710 en la que se llamó Tarifa. Sus informes fueron muy favorables y Táriq se dispuso a la invasión”. Esto dice Ricardo de la cierva en su “Historia de España –Guía para Jóvenes”, 2ª Edición.

Estoy seguro de que esta narración os habrá dejado estupefactos. Demasiadas analogías, ¿verdad?, se sugieren con el momento actual. Pero sigamos con la narración del ilustre historiador:

“ El rey Rodrigo no captó la gravedad del asunto porque con su fuerza militar principal trataba de domeñar a los levantiscos vascones del Norte”(digo yo que estaría aplicando “el artículo VIII de la Constitución de entonces”)- Cuando por fin marchó contra los invasores, Táriq había consolidado una cabeza de puente en la orilla española del estrecho. Casi todos los reyes visigodos de España se habían visto obligados a combatir contra los vascos, indómitos y agresivos desde la desaparición de Roma. El problema vasco no es de hoy; surgió en la Historia de España desde principios del siglo V y fue circunstancia esencial de la pérdida de España en 711”.

Así que teníamos una lucha entre dos facciones por el poder y que  uno de los dos bandos se alía con los africanos a través de un traidor, don Julián, para vencer a su opositor pero que lo que acarrea es la invasión de España por un islamismo emergente.

Hoy día este invasor tiene el avance asegurado en un territorio donde la sociedad está adormecida; una sociedad con índice de natalidad decreciente; una sociedad que mientras ignora el significado de la Hispanidad, consiente  una emigración descontrolada de islamistas que no van a encontrar la oposición de las armas y pueden llevar a cabo una conquista “con el vientre de sus mujeres”,como algún dirigente musulmán ha asegurado

La similitud con la situación actual en España tras el 11-M es sorprendente: un bando que no acepta la derrota – el PSOE que perdió las elecciones en 1996, en 2000 y que las hubiera perdido en el 2004 en condiciones normales- y que se alía con los enemigos de España: en Vascongadas el PSE está a partir un piñón con los Batasunos a quienes ZP otorga el derecho de reunión como a cualquier otro grupo; en Cataluña con CiU + ERC donde Carod Rovira ejerce un papel similar al de el otro traidor, don Julián, que pactó con los  sarracenos ; Carod Rovira lo ha hecho, por ahora y que sepamos, con el sanguinario Josu Ternera en sus conocida reunión de Perpignan, donde, como es sabido, pidió paz para Cataluña y bombas para el resto de España: de este modo preparó el nuevo desembarco de Tariq, ahora no en Tarifa, sino en Atocha, turbantes y chapelas aliados .

Estamos ante el riesgo inminente de asistir a una nueva Pérdida de España. Quiera Dios que la Historia no se repita: para ello, lo primero que necesitamos es conocerla; y no olvidarla.( Mal vamos, por cierto, en vista de los planes de estudio y de las transferencias a las Comunidades Autónomas de la educación).

Anticipemos la Reconquista. Para ello hace falta un rearme moral urgente y absoluto de nuestra sociedad. No veo a ninguna de las actuales instituciones, absorbidas por el feudalismo de los partidos, con capacidad, ni voluntad para galvanizar a este pueblo adormecido. Sin duda, la iniciativa deba partir de él mismo ante la carencia de esa clase dirigente a la que Ortega echaba en falta y atribuía todos los logros de la Historia de España al pueblo-“En España lo que el pueblo no ha hecho no lo ha hecho nadie”- Hágalo el pueblo pero ¡ya! con energía y en paz a través de una auténtica Democracia representativa, pues ya estamos viendo para lo que sirve la actual Partitocracia y hágalo antes de que no quede más remedio que el que cobre realidad una vez más la frase de Spengler: al final siempre tiene que ser un pelotón quien salve a la Civilización. 


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© Generalísimo Francisco Franco. Noviembre 2.003 - 2.006. - España -

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