La revancha de los decadentes.
Pituca. 05/07/2006.
Hoy
en día, podemos aplicar a todo lo que está pasando un pensamiento de Onésimo
Redondo: “La mentira es a este sistema como el agua al pez: Elemento
indispensable de vida”. Existe un siniestro culto de la mentira que
afecta a toda la sociedad, hiriendo de muerte los valores que han sustentado
nuestra moral nacional. Este avance de la mentira no solo se proyecta
sobre nosotros, sobre España, sino sobre el mundo entero, resquebrajándose de
esta manera los cimientos de la sociedad.
Está claro que vivimos en un tiempo en el que no solo se ha perdido la memoria sino que, de manera escandalosa, se manipula, distorsiona y falsea nuestro reciente pasado, que habría que sepultar según todos estos personajillos que nos desgobiernan. Vivimos en una España donde el olvido de la verdad es una nota significativa y preferente, y en donde todos los naufragios se efectúan sin apenas una nota de queja, aceptándolos con una sombría resignación y con la cobardía y el silencio cómplice de los acomplejados, mientras otros abren las zanjas de la discordia desenterrando viejos rencores y poniendo de manifiesto odios al parecer inextinguibles y apetitos de venganza tardíos y mezquinos…
En
la actualidad se reniega de Franco y de su era y, por tanto, también de dos
generaciones que pusieron su talento y su sacrificio al servicio de España para
levantarla. Existe odio y rencor hacia la persona y la obra de Franco. Odio
mortal a su persona, por parte del contubernio masónico-liberal-marxista, por
haber sido considerado “La espada más limpia de Europa” y el único General
vencedor en tres guerras: África, Liberación Nacional y Maquis. Y odio mortal
a su obra, porque el testimonio inmortal de esa obra de cuarenta años, no
tiene parangón en la Historia de España, después del Descubrimiento,
Conquista y Evangelización de América.
Nos
encontramos con que, en la actualidad, cambian, reinventan, mienten y
tergiversan la historia sin pararse en barras y para que no quede huella de la
verdad actúan peor que Talibanes. Con ensañamiento arrancan lápidas
conmemorativas, destruyen y quitan escudos y monumentos, como las estatuas
de Francisco Franco y de José Antonio Primo de Rivera. Su próximo objetivo es
la estatua ecuestre del Caudillo situada en la Academia General Militar de
Zaragoza, alegando idioteces, sin saber que su presencia en tan ilustre lugar es
por ser el fundador de dicha Academia, de la que hizo la más adelantada y
moderna de su tiempo, nada menos que en la época de la II República…Dicha
Academia fue ejemplo y admiración del mundo entero gracias al Generalísimo,
por mucho que hoy lo quieran ocultar y se lo paguen queriendo quitar su estatua,
cosa que en vida no se atrevió nadie ni a mover un pelo. Y además de esto,
quieren hacer “no sé qué museo” en el Valle de los Caídos para
tergiversarlo y vaciarlo de su auténtico contenido histórico y espiritual
lleno de grandeza. Hasta ahí llega su bajeza…
La
única manera de dejar en evidencia a todos estos falsificadores e intoxicadores
es oponiendo a sus mentiras las verdades demostrables que todavía se les pueden
enseñar a la cara. Ricardo de la Cierva dice “Buscar la verdadera
Historia de España, porque si España tiene un futuro está en esa Historia”.
Tenemos que estar orgullosos de nuestra raza, de nuestros antepasados y de
nuestra Tradición. No se puede romper con el pasado, tenemos que asumir toda la
Historia de España, con sus luces y sus sombras, no se puede renegar de ella.
Se tiene que recordar que Franco devolvió la nacionalidad española, los bienes
y los derechos a la familia real de los que había sido despojada por la República
y Juan Carlos debe agradecer siempre que es rey gracias a Franco y solo a
Franco, les guste o no a sus actuales aduladores. Igualmente, en esos años
de “opresión”, como los denominan demagógicamente algunos falsificadores
de la Historia subvencionados por los impresentables que nos gobiernan, se
consiguieron grandes logros inimaginables solo unos años antes. No quieren ni
nombrar los pantanos que se construyeron, las pagas extraordinarias, la
Seguridad Social, la construcción de la red nacional de carreteras, la
industrialización del país y que España se convirtiera en una potencia
mundial de primer orden…qué fácil es, para estos decadentes, tener amnesia
cuando conviene y actuar dando rienda suelta a la anti-España que representan y
llevan dentro.
Artículo de opinión extraído de la página: www.generalisimofranco.com