Por
Jaime López-Dóriga. 11/10/2006.
¡Qué
hipocresía la de Rajoy proponiendo endurecer las políticas de inmigración a
estas alturas! Lo políticamente correcto entre la gente de derechas es acusar
al Gobierno de Rodríguez de la regularización masiva que hizo al llegar al
poder y el efecto llamada que produjo. Ignoro si es que nadie se ha parado a
pensar o simplemente quieren obviar por innoble interés electoral o falta de
escrúpulos quién permitió que ese millón de inmigrantes a los que el
Gobierno socialista regularizó estuviese de manera ilegal en España. ¡Y quién
hizo hasta cinco regularizaciones en ocho años!
Es
incontestable. En 2005 Rodríguez legalizó a gran parte del millón de ilegales
que campaban a sus anchas por las tierras de España, pero toda esta gente no
pudo entrar en España sólo desde el 14 de marzo de 2004. Y antes de esa fecha
lo que hubo fueron dos legislaturas seguidas de aznarismo, en la primera de las
cuales el PARTIDO NACIONALISTA VASCO, paradójicamente, formó parte del
Gobierno del REINO DE ESPAÑA. Insólito.
Rajoy
llega diez años tarde, y con mucho menos gancho político que su antecesor.
Porque los inmigrantes ilegales en España no son sólo los negros con los que
se fotografía constantemente. No entran sólo por mar, a las Canarias. Llevan años
colándose con visados de turista de países hispanoamericanos para nunca más
regresar o en autobuses que vienen desde el Este por la frontera con Francia,
sin que Aznar, convencido de su segunda reelección, propusiera nada. El PSOE sólo
se aprovechó del caos permitido, haciéndose con el voto inmigrante para el
futuro, y el PP vuelve a bailar con la más fea.
Artículo de opinión extraído de la página: www.generalisimofranco.com