Banderas y manifestaciones.
Jesús
Flores (Coronel de Artillería-Retirado). 02/12/2006.
En
muchas de las manifestaciones que organizan la derecha, el PP, la AVT, Pro-Vida,
etc. parece que molestan las banderas de España con el escudo en el que ondea
el águila de San Juan. Los detentadores de la pureza política no se recatan en
denominar al águila como “pollo”, “gallina” y otros originales
desprecios. Ya van retirando aquello de la bandera anti-constitucional, incluso
lo de pre-constitucional, dejándolo simplemente en “bandera con el escudo
franquista”. En la última manifestación anti-ETA y en contra de las
conversaciones de paz, hubo un incidente, uno más, entre unos exquisitos demócratas
de la derecha que se enfrentaron a unos jóvenes que llevaban esta bandera.
Incluso llegaron a ondear su pancarta para tapar la “vergüenza” de esta
denostada bandera “franquista” ante las cámaras de TV.
Aunque
es inútil tratar de meter en las duras testas de estos exquisitos la realidad
histórica y sentimental de esta Bandera, lo hemos intentado en varias ocasiones
sin recibir respuesta alguna, cosa lógica porque no hay respuesta a tanto
sectarismo.
Antes
de que muchos de los que asistían a la última manifestación hubieran nacido,
morían en España policías, guardias civiles, militares y paisanos por
defender esa Bandera. Miembros de la AVT sirvieron con honor a España bajo los
pliegues de esa Bandera. Pero, es más, esa ikurriña que aparece en estas
manifestaciones sin que despierte la ira o el rechazo de los exquisitos, fue
creada por un enemigo de España, sabino Arana, contra España. Y esa bandera
fue utilizada como trampa mortal para varios guardias civiles que volaron por
los aires por cumplir las órdenes del mismo que un día dijo que la bandera
separatista ya era legal. Y si un día apareciera en estas manifestaciones una
bandera tricolor de la segunda república, sería recibida con plácemes y
entusiasmo ya que ese grupo republicano “tampoco acepta pactos con etarras”.
La
Bandera con el escudo del Águila de San Juan fue la de España durante casi
cuarenta años, de los cuales, seis después de la muerte de Franco y tres con
la Constitución aprobada sólo por la mitad de los españoles.
Una
demostración de la inconsistencia de sus argumentos (¡¿) es que jamás
aceptan una discusión ni pública ni privada sobre este tema.
Con
estos exquisitos amigos de la derecha ya no necesitamos enemigos.
Artículo de opinión extraído de la página: www.generalisimofranco.com