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El
gobierno saliente en una rúbrica última de su ideología de
reinterpretación del pasado nos sale con su camarilla de
Sabios-Expertos-Iluminados para concluir que las cenizas del
anterior Jefe del Estado deben de abandonar el Valle de los Caídos.
Quizá es para trasladarlos al Escorial, con el conjunto de reyes de
España, pensé yo así de repente. Desde luego sería un honor que un
hombre de clase media (normal, de los nuestros) que ha sido mucho
más efectivo de la mayoría de los que ahí reposan compartiera
descanso eterno con las grandes familias del Olimpo genealógico
hispano de la sangre azul. Demasiado honor para el Olimpo, me temo.
Dejando la sugerencia de lado, este es el ‘finale’ apropiado para un
gobierno ideológico cuya mente, desde el principio hasta el final,
estaba obsesionada con arrancar símbolos de nuestra Historia del
“espacio público”. Comenzaron los ministros de la Defensa
de-cuyo-nombre-no-quiero-acordarme cuando el primero de ellos visitó
la Academia Militar más importante del país. ¿Se acuerdan? Aquel día
observó el símbolo con desprecio y decidió que había que quitarlo de
inmediato al estar vinculado “con acontecimientos de muy ingrato
recuerdo”. Aconsejó que mientras tanto hubiera que “obviarlo en la
medida de lo posible”. Una vez eliminado el símbolo se abre un
“concurso de ideas” para cubrir el lugar maldito. Los militares
asintieron en silencio, claro.
El
resentimiento es mala cosa, pero uno incluso puede entender que sea
difícil superar determinados traumas para trascender a otros niveles
sentimentales mas sanos. La inmadurez es otra mala cosa, sobre todo
cuando la edad y los conocimientos adquiridos en la vida hubieran
exigido otros niveles más altos de sabiduría. Pero peor de todo es
la irresponsabilidad, la mentira y el crimen de los que juegan a
reescribir la Historia en su propio beneficio. Jugar con fuego es
peligroso y los símbolos encierran muchas historias, sentimientos,
visiones particulares del mundo y llagas que siguen ardiendo.
Ya
sabemos de todas formas que a estas alturas el tema ya no importa
mucho, no nos engañemos. Tal como se ha configurado el Sistema y la
propaganda generada en estos años la Historia ha sido tan vejada que
prácticamente nadie se atreve a dar una voz discordante sobre la
versión histórica oficial de lo que ha pasado aquí del 36 al 75, los
famosos y ya míticos 40 años. Llama la atención que los dirigentes
hacedores de esta visión hayan salido de aquella época y que en
muchos casos parece que de familias pertenecientes a las jerarquías
del famoso Régimen. En todo caso La Ley de la Memoria ya reguló por
ley quienes son los buenos y quienes los malos para que no haya
dudas.
Así
la visión del Sistema es clara: el 18 de Julio del 36 se dio un
golpe de carácter militar fascista y durante 40 años el país se
rigió a golpe de fascismo autoritario y represión continua. Pero
finalmente el Pueblo (esa mítica palabra que engloba al etéreo grupo
de elegidos que nunca se equivoca, que siempre es inocente y que
está oprimido bajo el permanente yugo del fascismo en diferentes
versiones) fue capaz de salir (solo, naturalmente) para continuar el
ciclo de la libertad que se inició con la República, “el sueño
eterno”. Todo esto como digo ya está por Ley, generado por la clase
política, recreado por los historiadores afines y más que asumido
por la gente, perdón por el Pueblo. Ya sabemos que si hay
historiadores fuera de esa visión se llaman Revisionistas y si algún
ciudadano no está de acuerdo es un facha (como yo, para que vamos a
ir mas lejos), ese ciudadano no es Pueblo, es gentuza.
La
guerra se hizo y se ganó. ¿Pero quien la gano? ¿Quien la hizo? ¿Fue
un César Visionario que se aburría en los cuarteles y ansiaba acción
por tener un carácter golpista y su ansia infinita de poder no se
contentaba con ver a un pueblo vivir en Paz? ¿O quizá fue una
población loca y fanática secuestrada por sentimientos religiosos e
imperialistas que siempre son tan nocivos? ¿O fueron sin duda
criminales fascistas ebrios de poder que se levantaron en armas
contra el Gobierno legítimo de una República idílica que proclamaba
la Egalité-Fraternité-liberté?
La
población, el “Pueblo” junto con su casta política señala hacia el
horizonte de la Historia y dice que la ganaron “ellos” y gobernaron
“ellos”. |
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Las
consecuencias son claras y hay que borrar TODO lo que suene a
Franquismo: estatuas del General, cruces de los caídos, cruces de
los no caídos, cruces en general (porque esto era, es y será el
objetivo siempre, las Cruces).
Tras lamentables derribos de caballos del Caudillo (aquella orgía
con Carrillo y compañía en Madrid), eliminación de bustos de
generales (Millán y la Coruña)… se han quedado con las ganas de las
iglesias, como antaño. ¿No son monumentos erigidos hacia conceptos
autoritarios no demo(nio)cráticos?
Se
quiere hacer ver que el Caudillo representaba en exclusiva conceptos
que se han hecho sido eternos en nuestra tierra. No. Detrás y
delante de Franco, con Franco hubo unas generaciones que no hicieron
otra cosa que defender una forma de ver a su tierra y de verse a sí
mismos. Y con esos parámetros, que no se crearon ni mucho menos
antes de ayer, se ha construido una historia de la que hay que estar
muy orgullosos. Muy orgullosos. Y si muchos de nosotros estamos hoy
aquí es porque esos parámetros se han sostenido a pulso y con mucho
esfuerzo, con mucho sacrificio durante siglos. Franco hemos sido
muchos.
Cuando estos han tirado a Franco del caballo y de la Historia bajo
la indiferencia de la gente y de los medios, no se han querido
llevar simplemente un trozo de metal del “espacio público”. Han
querido arrasar una forma de ver la vida, una esencia bajo la excusa
de “unir a los españoles”. Han encerrado todo lo que odian en Franco
y con Franco se nos quieren llevar a todos por delante. A todo el
no-pueblo claro, los que no pasamos por el aro.
Ahora la guinda son las cenizas, el punto ‘finale’ de la sinfonía
macabra de un grupo que entró en la historia tras el saqueo de 200
cadáveres en Atocha y que tras dejar el país en ruinas, con tumbas
abiertas y con la Historia sometida a la ley de la Memoria sigue
queriendo dar lecciones y continuar maleando mentes.
Que
tengan cuidado con moverlas un pelo porque las cenizas pueden
terminar resucitando como el ave Fénix.
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