Franco, junto con Mola, Yagüe, Cabanellas, Queipo de Llano
y otros muchos más, no fueron unos generales más de tantos,
fueron unos militares que se sublevaron contra el Gobierno de
la nación y masacraron y asesinaron a muchos miles de españoles.
Viejas rencillas, dices, verdades como puños son las que
escriben la historia, y la de este miserable y asesino ya está
escrita, general por la gracia de Dios para asesinar a miles
de compatriotas por tener unas ideas políticas diferentes a
las de él. No creo que Hitler, Musolini, Pinochet y
diferentes generales argentinos tengan estatuas en sus países.
Esta estatua de Zaragoza y las que queden en el resto de España
(si es que quedan) deberían fundirlas.