LOS
HISTORIADORES DENUNCIAN EL «NINGUNEO» DE LA PALABRA
ESPAÑA
18 catedráticos recogen
en un libro la evolución del concepto en 2.200 años
La
denuncia es meridiana: «Escritores, políticos y locutores silencian
el nombre España. En el País Vasco es un vocablo maldito y en el
resto de España se cita casi en susurros». Lo dice el catedrático e
historiador Vicente Palacio Atard, coordinador del libro «De
Hispania a España», presentado ayer en Madrid, y lo sostienen
17 colegas, todos ellos catedráticos y académicos de la Historia,
que colaboran en esta obra publicada por Temas de Hoy.
España fue una invención de los romanos. Fueron ellos, quienes hace
22 siglos, decidieron bautizar con el nombre de Hispania una realidad
geográfica, cultural y jurídica. Desde entonces, el vocablo ha
resistido los embistes del tiempo y las invasiones de godos, árabes y
franceses. Vicente Palacios Atard y Gonzalo Anes, director de la Real
Academia de la Historia, explicaron ayer sus convicciones de que en la
actualidad estamos viviendo «la mayor crisis del del concepto España»
a lo largo de estos 2.200 años.
«Escritores, políticos y locutores
silencian el nombre de España» critica
Palacio Atard.
«En algunas zonas, hablar de España
implica un acto de heroísmo», sostiene
Gonzalo Anes
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Palacios Atard señaló que «escritores,
políticos y locutores ningunean el nombre de España» mientras
que Anes criticó la actitud «pueril de muchos que se olvidan
de decir España para referirse a este país, mientras en
algunas zonas implica un acto de heroísmo».
El libro (a cada historiador le toca desmenuzar cómo era la
imagen de España en cada momento) reúne las ponencias de un
ciclo que se celebró el año pasado en la Real Academia de la
Historia con la colaboración del Colegio Libro de Eméritos, y
se publica, según Palacio Atard, en un momento muy apropiado,
porque «está en tela de juicio el concepto de nación española
como lo demuestra el hecho de que el nombre de España aparece
muchas veces minimizado y ninguneado». |
Palacio Atard recordó una anécdota que cuenta Manuel Azaña en sus
memorias, cuando Juan Negrín le contaba que el primer lehendakari, Juan
Antonio Aguirre, no soportaba la palabra España. Hoy, señaló Palacio
Atard, se mantiene esta actitud en muchos sectores. «Parece como si
pudiera herir sensibilidades de la gente, como si fuera una blasfemia
–apuntó Anes–. Así que pensamos que el libro contribuirá a
desterrar este miedo».
El «prodigio», como dijo Anes, de conservar la misma denominación
22 siglos comienza cuando los visigodos se asentaron en suelo hispano.
Después vino la invasión islámica, que puso en riesgo la conservación
del nombre de Hispania (sustituido por Al-Andalus), pero guardado con
celo por los mozárabes de Córdoba y Toledo. El libro recorre cada uno
de los acontecimientos que determinaron la configuración de España
hasta nuestros días. En el capítulo de los nacionalismos, comentado
por García de Cortázar, señala que en el País Vasco y en Cataluña
se ha terminado por establecer «el espantoso término Estado español»,
lo que además de manipulación conlleva una confusión entre institución
y país.
En este sentido, el historiador Luis Suárez dijo en la
presentación que el Plan Ibarreche «es un salto atrás» y que «conlleva
un empobrecimiento», mientras que Anes aseguró que dicho plan «no
respeta la Constitución y supone una falsificación de la historia y de
la realidad». Anes, no obstante, se mostró optimista y vaticinó «una
larga vida» al concepto de España «porque es lo que más nos conviene
a todos, y al final eso es lo que acaba imponiéndose». Vicente Palacio
Atard defendió que en otra época «no resultaba incompatible sentirse
vizcaíno y español».
El director de la Academia de la Historia aprovechó para criticar
que el informe que elaboró esta institución hace dos años sobre la
manipulación en la Enseñanza Secundaria en España «sigue vigente
porque no se ha corregido nada de lo que allí se denunciaba».
Otros autores que participan en el libro «De Hispania a España. El
nombre y el concepto a través de los siglos» son José María Blázquez,
Eloy Benito Ruano, Julio Valdeón, Ricardo García Cárcel, Miguel
Artola e Hipólito de la Torre, entre otros. Todos, señaló Anes, han
trabajado «con rigor histórico y libertad de espíritu».
® La
Razón. 02 de Marzo de 2.005.-
© Generalísimo Francisco Franco. 03 de Marzo de
2.005.-