EL ABUELO DE ZP 

 

Por Luis Carlos.

«Procede de una familia comprometida políticamente. Su abuelo (el capitán Lozano), fue fusilado en Puente Castro (León) en 1936. En su testamento, escrito pocas horas antes de ser ejecutado dice “muero inocente y perdono», palabras que marcaron profundamente a José Luis Rodríguez Zapatero desde que su padre, Juan Rodríguez Lozano, le desveló el contenido del documento". Estas entrañables palabras figuran en la biografía que el PSOE hace en su página web del Secretario General del Partido y, gracias a una carnicería con 193 víctimas perpetrada por agentes marroquíes, Presidente del Gobierno de España. Resulta curiosa la mención al compromiso político de un militar en una web del PSOE. Un militar es un profesional al servicio del Estado, de la Patria si lo prefieren y no un conspirador político como el caso que nos ocupa.
 
Las continuas invocaciones a la Guerra Civil, la obsesión por los símbolos y ese interés de hacer "Historia-ficción" y llevar a las izquierdas al triunfo de un conflicto que desgarró España durante tres años con una durísima postguerra, no son fruto de la demagogia ignorante de un gobierno formado por Ministras de cuota y borregos de tercera, sino por el odio escondido en el fondo del corazón del Presidente hacia aquellos a los que culpa de la muerte de su abuelo el "demócrata" Capitán Lozano.
 
Es interesante recurrir al expediente que se guarda en el Archivo Militar de El Ferrol y poder comprobar in situ las profundas convicciones democráticas del abuelo del hoy Presidente del Gobierno (quiera Dios por el bien de todos que por poco tiempo). El "Capitán Lozano" no creía ni creyó en la Democracia nunca, pues era un revolucionario marxista. A los hechos me remito. En 1934 escribió una carta ofreciéndose al director del diario "El socialista", de reconocido prestigio "democrático", ofreciéndose para escribir artículos de temática militar y hacer proselitismo en los cuarteles a través del susodicho panfleto revolucionario, con el objeto de ganar adeptos en los estamentos militares en favor de la Revolución. Curiosamente, en octubre del mismo año ocurrieron los sucesos de Asturias y Cataluña (abortados por el gobierno los conatos revolucionarios que se produjeron en otros puntos de España), que llevaron a una Guerra Civil apenas dos años después.
Conforme al Código de Justicia Militar vigente en aquel momento, la pena establecida para aquellos militares que hubiesen contribuido a conspirar para derrocar un gobierno legítimo era la de muerte. Por lo tanto en el caso del "Capitán Lozano" no podemos hablar de asesinato o de crimen, sino de ejecución. En 1934 el "Capitán Lozano" conspiró activamente contra el gobierno legítimo de la República con objeto de extender la pólvora revolucionaria por las instalaciones militares de la provincia de su destino. Eso en cualquier Código de Justicia Militar es Alta Traición.
 
Estoy seguro de que el famoso expediente del "capitán Lozano" del Archivo Militar de El Ferrol, desaparecerá misteriosamente, al igual que parte de los documentos del Archivo de Salamanca. El gobierno que surgió del Atentado del 11 de marzo de 2004 está dispuesto a reescribir la Historia. La vinculación activa del PSOE en la Revolución de Asturias, que nació con vocación de ser Revolución a nivel nacional y se quedó en un sangriento movimiento local con cientos de víctimas y contra un gobierno legitimado por las urnas, no es grato recordarlo para muchos dirigentes actuales del partido. Para ellos, la Guerra Civil la inició Franco (falsedad histórica, ya que Franco fue el último general de renombre en unirse al Alzamiento y hasta pocos días antes estuvo intentando hacer entrar en razón al camaleónico político Diego Martínez Barrio) y por lo tanto él es el único responsable del baño de sangre que para nuestro país supuso el conflicto y la dura postguerra. Todavía es grato comprobar con páginas webs oficialmente marxistas publican artículos con títulos cómo "La Revolución Española 1931-39", pues reconocen explícitamente lo que muchas personas e historiadores venimos denunciando desde que tenemos uso de razón.
 
Probablemente el día que se reconozca oficialmente el Movimiento del 18 de Julio como un movimiento Contrarevolucionario, quedarán cerradas las heridas del conflicto. Mientras se sigan removiendo fosas, retirando placas, sustituyendo monumentos e inventando demócratas como el "Capitán Lozano", la Guerra Civil continuará latente en el fondo de los corazones de los españoles.
 
Después de todo esto, es explicable la actitud radical del Presidente del Gobierno (por Gracia del Islam más fanático): Toma como ejemplo de conducta la de un abuelo militar, con mínimos valores castrenses, y un gran "talante" revolucionario. Así nos luce el pelo.

24 de Marzo de 2005.-

 


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