INICIO

LIBRO FIRMAS

SUGERENCIAS

Actualizada: 22 de Julio de 2.006.  

 
 
Generalísimo.

 

Biografías.


Cronología.


Habla el Caudillo.


Retratos.


Fotos 1.


Fotos 2.


Especial 20N-03.


Especial 20N-04.


Especial 20N-05.


 

Franquismo.

 

Mitos.


Mentiras.


Actos 20N-03.


Actos 20N-04.


Actos 20N-05.


 


Actualidad.

 

Noticias.


Temas varios.


Artículos.


Calendario.


Opinión.


23-F.


Difusión.

 

Música.


Descargas.



Personalidades.

 

Carmen Polo de Franco


L. Carrero Blanco


José Calvo Sotelo


F. Vizcaíno Casas



  18 de Julio, 70 aniversario del Alzamiento.

Francisco Franco, gracias.

Ángel Garralda.22/07/2006.

Cuando arrancan tus monumentos con alevosía y nocturnidad, no eres tú el que sobras, sino la cruz que tú defendiste; la Cruz de la Victoria de Pelayo que dinamitaron en Octubre del 34 con la Cámara Santa de Oviedo; la misma Cruz de la Victoria que, una vez restaurada por ti, llevaste en mano a su sitio en la misma Cámara Santa también restaurada por ti; la misma cruz gigante que tú clavaste en el Valle de los Caídos suplantando todos los odios de la guerra con la reconciliación de todos los muertos sin excepción.

No está la Cruz de Cristo de sobra porque sobras tu, sino que tú estás de sobra porque defendiste la cruz de Cristo que no es lo mismo.

Frente a los que quieren demoler la inmensa cruz de Cuelgamuros, dinamitando tu obra en connivencia con ETA y el odio separatista, yo levanto mi bandera de la coherencia, sin abdicar ni un solo paso a favor de la mentira que nos gobierna con odio. Y te doy las gracias en nombre de los miles de mártires que dieron la vida por Dios y por España; en nombre de aquel episcopado español que, agradecido, creía en ti, incluidos el catalán Vidal y Barraquer, cardenal de Tarragona, los vascos Mújica de Vitoria, Olaechea de Pamplona, y Echeguren y Aldama, este de Oviedo, que murió en plena guerra ofreciendo su vida por el triunfo del Generalísimo. Y consecuente con mis ideas, te doy las gracias en medio de tanta tozudez mental de quienes, cobardes, arrancan hoy las lápidas de sus hermanos mártires y las tiran a la escombrera, y de quienes, lo he dicho muchas veces, se avergüenzan de los mártires, que son lección que convence porque son Cristo de nuevo crucificado, y no se avergüenzan de los apóstatas.

Gracias, Francisco Franco, porque ganaste la primera batalla de la guerra civil en Octubre de 1934 en defensa de la República y por orden de la misma, dictando tu estrategia por teléfono, y gracias porque ganaste la última batalla el 1 de abril de 1939.

Gracias porque te mereciste la máxima condecoración de la Iglesia, la de la Orden de Cristo y por tu limpia espada que entregaste a la Iglesia en Santa Bárbara de Madrid en acción de gracias.

Gracias porque eres el único que ha vencido al comunismo con todas las consecuencias, hasta que Juan Pablo II intervino empujando el muro de la vergüenza.

Gracias porque devolviste a la Iglesia con creces todos los bienes y medios del expolio producido por el Frente Popular, y nos trajiste la libertad a cuantos estábamos, en zona roja sometidos a esclavitud, algunos escondidos hasta debajo de tierra.


Gracias porque derogaste todas las leyes anticristianas de la República y promulgaste leyes cristianas y levantaste desde sus cimientos todos los templos destruidos, sólo en Asturias más de seiscientos.

Gracias porque nos diste cuarenta años de paz con prosperidad de novena potencia, siendo, en virtud de la confesionalidad del Estado, el mayor benefactor de la Iglesia en todos los órdenes, desde los tiempos de los Reyes Católicos.

Gracias porque el Sindicato Vertical en cuarenta años no consentía que ningún obrero fuese puesto de patitas en la calle a gusto del empresario, mientras, ahora, los sindicatos de clase son los primeros en constatar los miles de puestos de trabajo que se han perdido, por ejemplo, en Asturias.

Gracias porque convertiste en propietarios a todos los proletarios, enmudeciendo el griterío comunista, y porque hiciste una clase media tan fuerte, que ha sido el único fundamento de una posible transición, de la que presumen cuantos creen que han puesto una pica en Flandes.

Gracias porque supiste morir como cualquier español en una cama de la Seguridad Social creada por ti, y porque supiste morir dentro de la Iglesia a pesar de tanta traición de una “iglesia” de la que siento la satisfacción de no haberme fiado nunca.

Gracias por tu testamento que, hasta ahora, ha sido respetado en sus puntos capitales, un testamento que impactó al Papa Pablo VI, exclamando demasiado tarde: "me he equivocado; no sabía que este hombre era así”.

Gracias porque el día que fui engañado a embarcar en Santander en aquel barco que iba a Rusia, tus aviones sobrevolaron la ciudad y metido en un refugio todo el día me libré de ir al paraíso soviético lejos de mi madre, cayendo en los brazos de la madrastra Dolores Ibárruri.

Gracias sobre todo porque me diste la mayor alegría, cuando tus tropas conquistaron el pueblo de Comillas, en cuya aldea de Trasvía me encontraba, mientras los jerifaltes rojos huyeron como alma que lleva el diablo en una avioneta escondida en las dunas de la playa de Oyambre.

Gracias porque el título de VICTOR que te mereciste, es una página de la historia que no se puede arrancar tan fácilmente como tu estatua ecuestre, por unos enemigos que han salido a tornar el sol de la revancha, resbalándose sobre su baba de odio como los caracoles al sol después de la lluvia.

Gracias porque los rojos no mataron más de 6.838 sacerdotes en la persecución religiosa más sañuda de todos los tiempos, que si no es por ti, no queda ni uno, ni siquiera los capellanes de los gudaris, como aseguró Belarmino Tomás visitando el cerco de Oviedo, ante el sacristán de La Felguera, condenando allí a trabajos forzados y fusilado al día siguiente.

Gracias por la religiosidad popular de la postguerra, de cuyas rentas ha gozado Juan Pablo II ante 700.000 jóvenes en Cuatrovientos en su última visita a España.

Gracias porque hiciste la España una, grande y libre. Una, la que ahora pretenden romper a expensas del separatismo sin fundamento histórico unido otra vez al Frente Popular. Grande, la que ahora se hace raquítica poniéndose de rodillas ante el rey de Marruecos, ante Fidel Castro en comparsa con Chaves y ante la vecina Francia que siempre nos miró de reojo. Y libre, ahora esclava del libertinaje y de la mentira podrida que sonríe encaramada en el poder, sobre 192 cadáveres; mentira celebrada cuando se llevan tu estatua ecuestre con nocturnidad y alevosía como obsequio al genocida Carrillo en su 90 cumpleaños, con 6.500 crímenes a su espaldas que sepamos.

Y finalmente, mirando a Astucias, gracias porque tú, Alcalde Perpetuo de Avilés, levantaste en 20 años a esta Villa, doy fe, a más altura que antes en dos mil años, dedicándonos en Asturias, después de tu muerte, a correr vertiginosamente la carrera del cangrejo, ganando la meta a mucha distancia del inmediato seguidor.


INICIO



© Generalísimo Francisco Franco. Noviembre 2.003 - 2.006. - España -

E-mail: generalisimoffranco@hotmail.com