La historiografía contemporánea progre de nuestro país tiene por misión edulcorar los avances legislativos de la II República y añadir así mismo que el espíritu de los partidos izquierdistas era el avance en derechos y libertades. No en vano, los desmemoriados de la Desmemoria Histórica siempre califican a los a los suyos como «defensores de la libertad y de la democracia». Hasta esta frase es todo un compendio de la propaganda actual. Sin embargo, la Historia, que se construye con pruebas y fuentes contradice que esas fuerzas progresistas lo fueran.




Como es sabido, los principales fundadores del
PSOE en la transición democrática provenían del falangismo. Es
también el caso del PSOE de Extremadura. Muchos de ellos han tratado
de borrar cualquier tipo de huella documental que atestigüe tal
pertenencia. Un claro ejemplo es de su figura más emblemática, es decir,
Felipe González, alias Isidoro. Éste, por su condición de
universitario, optó por realizar el servicio militar obligatorio en las
milicias universitarias en los años sesenta.



